Saltear al contenido principal
Clínica terapéutica privada y de desintoxicación para las adicciones y la patología dual con Registro Sanitario H 43606232 977 809 523 617 200 882 (24h)
Monedas

En el terreno de las adicciones es normal que nos vengan a la mente drogas o sustancias como el alcohol o la cocaína. Sin duda, son causantes de la mayoría de las adicciones que afectan a nuestra sociedad y que provocan que una persona necesite ayuda en un centro de desintoxicación y tratamiento de adicciones. Sin embargo, hay otro tipo de adicciones que también tienen mucha incidencia y que se caracterizan por no basarse en el consumo de una sustancia. Se trata de las adicciones comportamentales donde no es una droga la que provoca dichas adicciones. A pesar de esta diferencia, el poder adictivo que tienen es comparable a las adicciones con sustancia y sus efectos, igual de graves. ¿En qué consisten estas adicciones y cuáles son las más importantes?

 

¿Cómo son las adicciones comportamentales?

 

A pesar de que se las conocen como adicciones psicológicas, su perfil clínico y enfoque terapéutico son similares a las adicciones con sustancia. En ambas existe tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia. Además, los patrones conductuales nocivos y repetitivos son los mismos. En cambio, una diferencia clara es que desgraciadamente las adicciones comportamentales pasan más inadvertidas y socialmente están más aceptadas.

Si nos adentramos más en los aspectos psicológicos que afectan a la personalidad, sí que vemos particularidades de las adicciones sin sustancia. Algunas de estas características son inseguridad, timidez, baja autoestima, hipersensibilidad, tendencia a fobias sociales e introversión asociada a síntomas ansiosos. Por otro lado, estas adicciones acostumbran a estar relacionadas con determinadas enfermedades mentales, que pueden ser previas o consecuencia de la adicción. Algunas de las más habituales son depresión y trastorno de personalidad, aunque también pueden darse casos de esquizofrenia o trastorno bipolar, pero de forma menos frecuente.

 

Adicciones sin sustancia más comunes

 

  1. Compras compulsivas

En la actualidad, comprar todo tipo de artículos es algo inherente a la sociedad de consumo en la que vivimos. Pero si comprar productos de comida u otros dedicados al ocio lo vemos como algo normal, cuando la acción de comprar se vuelve en una conducta descontrolada y compulsiva, ahí es cuando hay un problema. Muchas personas compran impulsivamente como método para relajarse o sentir alivio. Por desgracia, en vez de sentir satisfacción por los artículos comprados, experimentan sentimientos de impotencia, angustia e intranquilidad. Y todavía más grave, comprar de forma compulsiva puede hacer que estas personas lleguen a endeudarse y a continuar comprando sin ningún tipo de control.

Y es que, a pesar de que, en un inicio, la acción de comprar pueda suponer un momento de placer, al poco tiempo la sensación que llega es de frustración y vacío. Las compras no llenan ni eliminan las sensaciones desagradables. El problema no es que comprar sea malo por sí mismo, sino que lo es cuando esto se hace de forma compulsiva y con el objetivo de tapar o calmar alguna otra necesidad. Muchas veces, las compras se hacen para reemplazar cosas que los adictos sienten que les falta. A través de las compras buscan superar la frustración que les provoca parte de la realidad en la que viven.

 

    ¿Te sientes identificado? Contacta y te ayudaremos.






     

    1. Adicción al trabajo

    Otra adicción bastante frecuente es la que se refiere al trabajo. Ocurre cuando una persona dedica la mayor parte del día y, en ocasiones, de la noche a trabajar, lo que le impediría realizar otras actividades o descansar. Son varias las causas que explican el origen de esta adicción como baja autoestima, obsesión, una excesiva autoexigencia, demasiada ambición o sentimiento de inferioridad. Las consecuencias de esta adicción afectan tanto a la salud como a la familia y la sociabilidad del que la sufre. Algunos ejemplos de estas consecuencias serían estrés, aislamiento, ansiedad, agotamiento físico, discusiones o presiones.

     

    1. Ludopatía

    También llamado juego patológico se trata de un trastorno que afecta al control de los impulsos donde la persona que lo padece siente unas ganas enormes de apostar en juegos de azar. En el peor de los casos el adicto puede llegar a arruinarse económicamente, incluso pidiendo préstamos que luego no puede devolver. Cuando se llega a esta situación, la persona pierde por completo la capacidad de parar su conducta. Además, lo más común es que niegue que tenga un problema y diga que se trata tan sólo de una mala época. Es más, también dirá que en algún momento conseguirá recuperar el dinero que necesita para pagar lo que debe. Al final, y con el tiempo, es el entorno cercano al adicto el que se da cuenta del problema y le presionará para que busque ayuda y deje de perder dinero.

    Por otro lado, los lugares en los que ocurren los juegos de azar y apuestas, como los bingos y casinos, están hechos para propiciar el descontrol y la impulsividad. Por ejemplo, que no haya relojes o ventanas está hecho a posta para fomentar que el adicto pierda la noción del tiempo y no sepa cuando deja de ser de noche y empieza a amanecer. De esta forma, controlar el tiempo y la frecuencia en el lugar se hace muy difícil. La afición al juego requiere una atención especial ya que, si el juego deja de ser placentero y comienza a ser compulsivo, necesario y problemático, se convierte en otra cosa.

     

    1. Codependencia

    La codependencia es lo que se conoce como la adicción a una persona. Quizás no sea tan conocida como otras adicciones comportamentales, pero los problemas que conlleva son comparables. Por ejemplo, aislamiento, deterioro familiar, social y laboral, baja autoestima e incluso depresión y muerte. La persona codependiente siente que, sin la otra parte, su vida carece de sentido y vive sólo para y por esa persona. Sufrir esta adicción anula las capacidades propias ya que el enfermo siente que solo no se puede vivir ni lograr nada en la vida. Además, lo que opinan los demás del adicto es en lo que se basa su propia estima. El nivel de dependencia de la otra persona es tal, que la persona puede llegar a cosas que no desea simplemente para complacerla o para no perderla.

     

    CCAdicciones es un centro de tratamiento de adicciones donde contamos con los mejores profesionales para ayudarte si eres adicto a alguna droga o tienes cualquier otra adicción. Ponte en contacto con nosotros si crees que necesitas ayuda para volver a recuperar el control sobre tu vida.

    Primera consulta gratuita

    Pide ahora una primera cita gratuita y sin ningún compromiso. Te llamaremos para concertar día y hora.


      Acepto la política de privacidad de esta web.

      El lugar que necesitas para reempezar

      Volver arriba