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El Abuso De Las Pastillas Tranquilizantes Benzodiacepinas

Para tratar la ansiedad se utilizan fármacos tranquilizantes, como las benzodiacepinas. Estas pastillas actúan sobre el sistema nervioso central provocando un efecto calmante. La persona después de consumirlas siente que se le ha aliviado la ansiedad y está en estado de tranquilidad. Un abuso de las pastillas tranquilizantes benzodiacepinas generará una fuerte adicción

Un trastorno de ansiedad es una enfermedad que afecta a la salud mental y que provoca un estado de nerviosismo e inquietud constante a la persona que lo sufre. Le invade una sensación de preocupación, miedo, terror e incluso pánico. A nivel físico, siente dificultad para respirar, fatiga, mareos, sudoración y un aumento del ritmo cardíaco. Además, aparecen dificultades para concentrarse y para conciliar el sueño. 

¿Cómo se produce una adicción a los tranquilizantes?  

Las personas que sufren ansiedad y acuden al médico para tratarla se les receta fármacos tranquilizantes para controlar su inquietud. Lo que sucede es que muchas veces los médicos se sienten sobrepasados por el volumen de trabajo y se limitan a prescribir fármacos.  

El abuso de las pastillas tranquilizantes benzodiacepinas sin ningún tipo de control acabarán generando dependencia, a pesar que hayan sido recetadas. En ocasiones, como no disponen de una atención personalizada los pacientes se aumentan la dosis sin consultarlo con los especialistas. Hay otros casos en los que las personas empiezan a consumir fármacos tranquilizantes sin consultarlo con profesionales. Se toman fármacos de algún conocido que se los ha recomendado, de pastillas que había consumido previamente y habían sobrado, etc. Automedicarse es una práctica peligrosa porque no existe ningún tipo de control. Cuando de manera autónoma se decide consumir ciertos fármacos pueden generar efectos secundarios que desconocemos o que son incompatibles con alguna patología que tenemos. Además, es más fácil que se cree adicción. 

La ansiedad es un problema de salud mental que en ocasiones requiere de medicamentos para curarse, pero siempre bajo prescripción médica. Respetando todas las pautas que haya dado el doctor, como la cantidad ingerida o el tiempo de consumo. 

Tampoco hay que hacerle la cruz a los tranquilizantes porque en ciertas circunstancias son necesarios. Hay un cierto estigma hacia los trastornos relacionados con la salud mental porque se suele pensar que la persona lo puede controlar. No es suficiente con la voluntad de querer curarse, igual que con cualquier otra enfermedad, se necesita de medicamentos para tratarse. Pero, es complejo porque solo tomando fármacos no se solucionará la enfermedad. 

Para superar la ansiedad se recomienda consumir pastillas que ayudarán a mejorar, pero siempre complementándolo y apoyándolo con un tratamiento psicológico. De nada sirve tomar fármacos si no se dispone de ayuda psicológica. Igual que con cualquier enfermedad mental el papel de los terapeutas es imprescindible para poder recuperarse e ir mejorando día a día. 

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    Dependencia de las benzodiacepinas

    Las benzodiacepinas son pastillas tranquilizantes que actúan sobre el sistema nervioso central. Se suelen recetar a personas con insomnio o ansiedad y también tienen un uso como relajantes musculares y anticonvulsivos.   

    Una de las consecuencias que produce el abuso de los tranquilizantes es la adicción. Todas las benzodiacepinas pueden provocar dependencia psicológica y física, incluso a dosis bajas, con un síndrome de abstinencia si no se consumen. La adicción a estos tranquilizantes se crean con rapidez, en apenas tres semanas se puede padecer síntomas de abstinencia. 

    Una vez se ha generado se necesita consumir los fármacos, ya no solo para superar la ansiedad si no porque se ha generado tal adicción que imposibilita llevar una vida normal. Además, son pastillas que generan tolerancia, es decir, que cada vez se necesita una dosis más alta para obtener los mismos efectos. 

    ¿Qué produce un uso abusivo de benzodiacepinas?    

    Las benzodiacepinas son psicotrópicos que actúan sobre el sistema nervioso central y ralentizan las funciones del cuerpo. Potencian la sustancia química cerebral llamada GABA (ácido butírico amnio gamma). El GABA es un inhibitorio cerebral que se produce en el cerebelo, en los ganglios basales y en diferentes zonas de la médula espinal. Su función es reducir la actividad de las neuronas para poder provocar un efecto sedante

    El consumo de este tipo de pastillas puede provocar pérdidas o lagunas de memoria, o incluso depresiones ante un uso prolongado en el tiempo. Los adictos, que además cada vez son más capaces de tomar más cantidad, ven deteriorada su vida social, personal y familiar. 

    Se trata de un medicamento legal recetado por profesionales sanitarios porque tiene beneficios para curar la ansiedad, pero si no se respetan las cantidades recetadas de las pastillas benzodiacepinas o directamente la persona se automedica puede producir efectos adversos y perjudiciales para la salud, como por ejemplo los siguientes:

    • Somnolencia
    • Sedación 
    • Falta de control muscular o de coordinación de los movimientos voluntarios (ataxia)
    • Dificultad para hablar (disartria) 
    • Visión borrosa 
    • Debilidad 
    • Reacciones de hipersensibilidad
    • Efecto resaca  

    Una consecuencia vinculada a la adicción de las benzodiacepinas es lo que se conoce como coprescripción. Para las personas que padecen dolor y que además sufren de insomnio y de ansiedad se les receta un opiáceo y una benzodiacepina. En el momento en que el doctor considera adecuado retirar la medicación, los pacientes se niegan porque aseguran que se encuentran bien tomando estos fármacos y que no quieren dejar de tomarlos. La adicción ya se ha producido. 

    Tratamientos adicción tranquilizantes 

    El paciente suele soportar una gran presión y ansiedad ante un tratamiento de desintoxicación como consecuencia de los efectos de su adicción. Por este motivo, es imprescindible que el tratamiento recaiga en profesionales especializados. De esta manera, el síndrome de abstinencia que puede conllevar episodios de ansiedad, espasmos, insomnio o incluso crisis convulsivas estará más controlado. 

    Si sufres de una adicción a las benzodiacepinas o cualquier otra adicción, con o sin sustancia en CC Adicciones te podemos ayudar. En CC Adicciones contamos con una primera visita totalmente gratuita para valorar el mejor tipo de tratamiento para superar la adicción según las circunstancias de cada paciente. No dudes en ponerte en contacto con nosotros si crees que necesitas ayuda para volver a recuperar el control de tu vida o la de alguien de tu alrededor.  

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