Clinca terapéutica privada y de desintoxicación para las adicciones y la patologia dual | 977 809 523 | 617 200 882 (24h)

llámanos las

24 horas al

617 200 882

El fentanilo, una droga cada vez más popular

El fentanilo es una droga peligrosa.

Es la droga más mortífera en Estados Unidos y su consumo se está extendiendo peligrosamente por todo el mundo. Se ha convertido en el fármaco de moda en varios países y se consume sin control entre algunos sectores de la población. Ya en los años setenta y ochenta, aparecieron productos que contenían fentanilo y sus análogos, y empezaron a ser conocidos por las sobredosis accidentales que causaban. Actualmente, el consumo de esta droga se ha incrementado de forma exponencial. Se trata de una sustancia muy fácil de sintetizar y se puede conseguir a un bajo precio. Esto ha provocado un aumento en la fabricación clandestina y su uso recreativo.

 

¿Qué es el fentanilo?

 

El fentanilo es un potente opioide sintético similar a la morfina utilizado principalmente en el campo de la anestesiología, cirugía vascular y medicina intensiva. Tiene una potencia analgésica calculada superior de 80 a 100 veces la de la morfina, de la cual deriva. Es un fármaco recetado que, a veces, se receta a pacientes con dolores intensos, especialmente después de una operación quirúrgica. Algunas veces, también se utiliza para tratar a pacientes que sufren de dolor crónico y presentan tolerancia física a otros opioides. Dicha tolerancia se da cuando el paciente necesita consumir cada vez una mayor cantidad de una droga. También cuando necesita consumirla con más frecuencia para lograr el efecto deseado.

 

Efectos que produce el fentanilo

 

Como la heroína, la morfina y otras drogas opioides, el fentanilo funciona al unirse a los receptores opioides del cuerpo, los cuales son encontrados en las áreas del cerebro que controlan las emociones y el dolor. Cuando las drogas opioides se unen a estos receptores, estos pueden incrementar los niveles de la dopamina en las áreas de recompensa en el cerebro, produciendo un estado de euforia y relajación.

El consumo de fentanilo provoca una serie de efectos clínicos:

  • Analgesia
  • Estado de euforia
  • Baja capacidad de concentración
  • Progresivo efecto sedante
  • Náuseas y/o vómitos
  • Urticaria
  • Retención de orina
  • Confusión
  • Somnolencia
  • Estreñimiento

En caso de intoxicación, el fentanilo induce depresión respiratoria por un efecto directo sobre el centro ventilatorio. También se caracteriza por la rigidez que provoca sobre la musculatura esquelética torácica y abdominal, desembocando en un estado de coma. La detección de fentanilo en casos de sobredosis aparece, por lo general, asociada a heroína en compuestos elaborados enteramente en laboratorios clandestinos. Esto aumenta el riesgo de efectos adversos, tolerancia y adicción.

 

Los orígenes de su consumo

 

La aparición de fentanilo en el mercado ilícito se inició en Estados Unidos en la década de los ochenta, principalmente en California. Fue entonces cuando se llegaron a constatar muertes repentinas entre los usuarios. En un principio se atribuyeron como consecuencia a una supuesta mezcla de heroína en estado muy puro. Sin embargo, hallazgos posteriores desvelaron que era otro compuesto sintético derivado de fentanilo el causante de dichos fallecimientos. La síntesis de ese compuesto se llevaba a cabo en centros clandestinos.

Cuando es prescrito por un doctor, el fentanilo es administrado por inyección, parche transdérmico o en pastillas. Sin embargo, el fentanilo y los análogos del fentanilo asociados con sobredosis recientes son producidos en laboratorios clandestinos. Este fentanilo no farmacéutico es vendido en las formas siguientes: como polvo, añadido a papel secante, mezclado con o reemplazado por la heroína, o como tabletas que imitan otros opioides menos potentes. Las personas pueden ingerir, inhalar o inyectar el fentanilo, o pueden poner papel secante en sus bocas para que el fentanilo se absorba por la membrana mucosa.

 

Una droga en auge

 

Los expertos en salud alertan de que el fentanilo es el medicamento que más aparece en casos de sobredosis fatales. Por poner un ejemplo, en 2017, en Estados Unidos se asoció con el 38,9% de todas las muertes por sobredosis de drogas. Esto supuso un aumento considerable con respecto al año anterior. En el caso de España, esta droga se vende en las farmacias, con receta y de forma muy controlada, en parches transdérmicos o en piruletas. Aún así, esto no ha evitado que sea el quinto país en el mundo que más la consume.

Además, durante los últimos años, han aparecido más de una docena de productos análogos al fentanilo que han entrado en el mercado ilegal de los opioides. Algunos de ellos son el butirfentanilo, el acetilfentanilo, el ocfentanilo y el furanilfentanilo. Todos ellos tienen un potencial de daño muy grande. El motivo se encuentra en las incontables posibilidades de generar nuevos compuestos introduciendo pequeños cambios en las estructuras químicas. La proliferación de estos compuestos ha provocado que muchos países se encuentren inmersos en una lucha contra el abuso de estas sustancias.

 

Actuar contra el fentanilo

 

En el peor de los casos, el consumidor puede sufrir una sobredosis. En ocasiones, la sustancia consumida puede ser fentanilo mezclado con otras drogas como heroína, cocaína, MDMA y metanfetamina. Este producto es el resultado de la mezcla que venden muchos comerciantes ya que, para ellos, hacerlo así resulta más económico. En estos casos, resulta difícil saber cuál de las drogas ha causado la sobredosis.

La naloxona es un medicamento que puede servir para contrarrestar una sobredosis de fentanilo si se administra de inmediato. Este fármaco se adhiere con rapidez a los receptores opioides y bloquea los efectos de las drogas opioides. Pero el fentanilo es más potente que otros opioides, como la morfina, por ejemplo, y puede requerir varias dosis de naloxona. Cualquier persona que recibe naloxona tiene que ser vigilada durante dos horas después de recibir la última dosis de naloxona para asegurarse de que su respiración no se vuelve lenta o se detiene. Este fármaco está disponible como solución inyectable (con aguja), en forma de autoinyector manual y como vaporizador nasal.

Desarrollar una adicción con el consumo de fentanilo solo puede revertirse con el tratamiento adecuado. A lo largo de nuestros años de experiencia recuperando a personas y a familias, en CCAdicciones hemos conseguido fusionar varios tipos de tratamiento creando un modelo específico. El modelo CCAdicciones mantiene una elevada tasa de recuperación. Superior a la media de otros tratamientos, con un 86% de pacientes recuperados.

Con CC Adicciones se puede salir.

Dar el primer paso es sencillo. Nosotros te ayudamos a dar el resto.

Contacta
X

Déjanos tu teléfono o email y te contactamos






Si, acepto la política de privacidad de este web.